Margarita Belén - Resistencia - Chaco

 
Nos Reimos de vos Calavera!!!  
 
   Este es un grupo de muralistas de Arte Popular, muy diferente al enfoque del tradicional.  Arte de calle, cotidiano, satírico, que dialoga con la gente común, con el que pasa.  Popular al igual que la técnica del fileteo que usan: nacida a principio de siglo en los barrios bajos de la zona portuaria de Buenos Aires. Una forma burlona que tenían los pobres y recién llegados inmigrantes europeos para burlarse de los ricos.  Ya que ellos no poseían portentosas pertenencias decoradas de Chipendal y recovecos aristocráticos, decoraban imitándoles, con vivaces colores, sus carros de madera, instrumentos musicales y vidrieras.   Así nació el Fileteo, como una expresión de los ninguneados que iba de la mano con la música callejera de aquel entonces: el Candombe.  La calle evolucionó al igual que la pobreza.  Y con ella lo hizo también el muralismo, el cual ya no se luce en sobrias paredes de museos sino que danzan libres a la mirada de los transeúntes.   Y cuando los colores se vuelven cómplices de los sentimientos populares se produce un efecto inevitable: la motivación colectiva.   Misma motivación que Freddy despertó en mí al invitarme a participar de un encuentro de muralistas en Resistencia, Chaco, al norte de Argentina.  Ya que se cumplían los 37 años de la masacre de 23 jóvenes, previamente torturados por el régimen militar en 1976.  Fuimos invitados por la Agrupación Hijos y nos recibieron en la Casa de la Memoria.
   Recibimos una pared para pintar que empezó midiendo 45 mts y termino siendo de 70  mts.  Durante la elaboración el comando filetero recibió muchos halagos y fuimos visitados por ex presos y torturados que por fortuna no fueron desaparecidos.  Las imágenes se tiñeron de emoción.  El dolor impregnado a ese recuerdo se fue tornando positivo, al vestir todo el muro con colores vivos.  Eran los 23 que se estaban riendo de la muerte.
   En el transcurso de la semana se produjeron grandes disturbios en la ciudad de Resistencia.  La policía se había declarado en huelga al igual que en otros sitios del país y grupos de saqueadores atacaron comercios y viviendas.  Mientras que nuestras pinceladas seguían actuando entre gendarmes, policía y locura.  Un par de noches tuvimos que suspender por falta de seguridad.  Pero un nuevo trasfondo se estaba manifestando, los gendarmes y policías se sentían atraídos por lo que estábamos haciendo.  Acción que hace 37 años nos hubiese costado la vida.  Los tiempos cambian en forma de espiral.  Estoy seguro que estos 23 jóvenes matados en la dictadura se estuvieron riendo de la situación desde el más allá.
 
 
 
 
 
 
 
  

  
 
  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  
 
 

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